lunes, 5 de mayo de 2008

El beso prohibido.

Los dos sabíamos que la noche debía acabar en aquel momento. Había parado el coche en doble fila justo en frente de su casa y echado el freno de mano para soltar el pie del freno y que no fuéramos cuesta abajo mientras nos despedíamos. Nos encontrábamos ahí porque en cierto modo habíamos buscado ese momento y habíamos querido llegar hasta allí aunque a cada segundo nuestra cabeza nos dijera que no podía ser… que todo había acabado.

Eran las seis de la mañana y la noche estaba a punto de acabar. Ella vestía de negro con un pantalón - falta ancho algo corto que dejaba ver sus medias, un top ajustado a su cuerpo que la cubría hasta el cuello y que marcaba toda su figura y una pequeña diadema sobre su pelo negro… estaba preciosa, muy atractiva… como siempre de arrebatadora y sensual…

Nos disponíamos a despedirnos y me acerqué a darla dos besos… pero nuestros labios no pudieron evitar juntarse aunque lo tuvieran prohibido… Se paró el tiempo al juntar nuestras lenguas y recorrer con ellas nuestros labios. Le chupaba esos labios que me volvían loco con los míos una y otra vez. Le agarraba el pelo con mi mano y ella seguía besando mi boca como si fuera el último beso de nuestra vida. Es como si nuestros labios estuviesen hechos el uno para el otro y alcanzaran la perfección cuando los juntábamos. Saltaban chispas, era brutal cada movimiento mío junto con cada movimiento suyo… si en ese momento me hubiera rozado mi sexo con su mano me habría corrido de lo excitado que estaba…

Mientras nos besábamos, ella me susurraba que parara, que no podía ser, que estábamos al lado de su casa… yo la decía que no nos iba a ver nadie a esas horas y ella me dijo que se tenía que ir ya…

Separamos nuestros labios y ella se disponía a abrir la puerta del coche, agarró la manilla de la puerta pero al tirar no se abría. Giró la cabeza y vio mi mano aun pulsando el botón de cierre del coche para que no pudiera salir… me miró a los ojos y mientras yo la miraba solté el freno de mano para dejar que el coche cayera calle abajo. La susurré que aun no había amanecido y bajamos calle abajo hasta una zona apartada de las luces de la calle… ella no decía nada y casi no me dejó ni parar el motor del coche cuando ya estábamos de nuevo besándonos de una forma salvaje y más que quitarme la ropa la estaba rompiendo…

No me importó que me arrancara los botones de la camisa y empezara a besarme el pecho y los pezones mientras con las manos desabrochaba los botones de mi pantalón y me agarraba mi polla… estaba muy dura y ella lo notaba al deslizar su mano por ella… seguía bajando por mi tripa hasta que se la metió en la boca y empezó a subir y bajar sus labios por ella de una forma que casi hizo que me corriera al notar su lengua… no pude aguantar mucho tiempo y la levanté hacia mi para volver a besarla la boca y quitarle la parte de arriba, y así, poder besarle la tetas…

Con una mis manos le desabroche el sujetador y mientras se deslizaba por sus pechos seguía lamiendo y besando sus tetas hasta alcanzar sus pezones y darle pequeños mordisquitos, centrándome en ellos… la volvía loca y a mi me volvían loco jugar y cubrir mi cara con sus pechos…

No teníamos mucho tiempo más, los primeros rayos de luz empezaban a colarse por las ventanas, cada vez había más claridad y aunque apartados, estábamos en medio de la calle y cualquiera podía vernos… de forma que prácticamente la arranqué el tanga después de haberle quitado el resto de la ropa… ella me susurró que la follara varías veces… y es que ya no podíamos aguantar más sin hacerlo… la agarré con las manos y empecé a follármela con fuerza mientras me decía cosas que solo ella sabe decirme y que me excitaban más y más… me hablaba con su mirada como en otras ocasiones y yo seguía metiéndosela entera una y otra vez…estaba empapada desde el inicio…

Seguíamos follando y comiéndonos la boca entre gritos de placer… ella iba a correrse y yo también estaba a punto, follar con ella era salvaje y tenía que controlar para no correrme muy deprisa y aprovechar ese momento todo lo que pudiera… cuando casi íbamos a corrernos paré y dejé que me follara como a ella mas la gustaba… ella encima follando mi polla de arriba abajo mientras yo la acariciaba las tetas… y fue entonces cuando nos corrimos casi a la vez…primero oí sus gritos y justo después ella escuchó los míos… mi cara al correrme la ponía a mil… pero no tanto como me ponía ella a mi…

Nos quedamos abrazados unos minutos… hasta que nos dimos cuenta de que la noche ya no nos ocultaba y nos vestimos apresuradamente como dos chiquillos avergonzados… la llevé calle arriba y nos despedimos.

Hay cosas en esta historia que no pasaron en realidad, pero es así como debía haber acabado esa noche y por un momento habernos olvidado de todo lo demás y pensar en nosotros por una vez, en lo que queremos y dejar de pensar que quizás, algún día.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta guay el blog, pero te recomiendo que cambies el contraste fondo-letra, porque al rato de leer no se ve nada, cansa la vista.
Seguro que así tendrás más lecturas!

Devil Inside dijo...

Gracias por tu comentario, a ver si tengo tiempo y le doy una vuelta al diseño... lo tendré en cuenta. Muchas gracias!! y espero que sigas leyendo... Besos!