lunes, 24 de marzo de 2008

Empezando por el final

La primera historia que voy a contar es una de las últimas que he tenido... y una muy especial y erótica... Aun se me eriza la piel de pensar en aquello.

Era una tarde de un fin de semana que estaba siendo increible por lo que nos estaba pasando, por como nos mirabamos, por como nos comiamos a besos, por todo... fue un fin de semana en el que no solo hubo sexo, hubo mucho más... Ella es mucho más...perfecta, diferente, preciosa, genial... y me volvía loco.

Siempre teníamos que estar mirando el reloj por ciertas circunstancias y siempre los minutos pasaban volando, pero ese fin de semana tuvimos más tiempo del que soliamos tener para nosotros, solos ella y yo...

Esa tarde de sábado acabamos en mi casa, teníamos tiempo para comernos a besos, tenía tiempo para sentirla. No era solo sexo, estabamos enamorados, eso se nota y mucho cuando pasa... y con ella me pasó. Sus ojos me lo decían con cada mirada, sus labios con cada beso me hacían sentir esa sensación en el estómago que no se puede describir... cuando una persona con una sola de sus miradas, de sus caricias, de sus susurros, te pone el corazón a mil por hora, no quieres que nunca acabe.

Todos esos besos nos llevaron a la cama, donde nos desnudabamos entre caricias y miradas de deseo incontrolado. Aun la recuerdo mirandome a través de un espejo de la habitación mientras me besaba todas las partes de mi cuerpo... me excita muchísimo pensar en su cara cuando la recorría con mi lengua de arriba a abajo, por sus pezones con pequeños mordisquitos, por su abdomen, por todo su sexo... hasta que casi se corría y me empujaba hacía ella para que la follara... quería sentirme dentro... quería sentirla dentro.
Su deseo de dominarme la excitaba cada vez mas, notaba que quería follarme, pero aun no la dejaba y la empujaba hacia mi con fuerza, follandola despacito y besando esos labios que dejaban escapar pequeños gemidos.
No quería correrme sin ella, pero cada vez la follaba con mas fuerza contra una de las paredes de la cama hasta que dejé que me follara como más la gustaba... estaba deseando hacerlo desde hacía un rato y se colocó encima de mi para seguir disfrutando de aquel momento hasta que nos corrimos juntos entre gritos de placer... fue increible, inolvidable, precioso como nos quedamos abrazados en el suelo de la habitación entre toda la ropa que nos habíamos quitado... fuimos uno solo.


Lo que vino después de eso no os lo cuento, tengo que guardar ciertos secretos. Y así nos quedamos un buen rato en el suelo, solo ella y yo, después de haber hecho el amor, siguiendo amándonos...


Al día siguiente nos volvimos a ver, para terminar ese fin de semana tan especial y se acabó... Me hizo sentir como nunca me había sentido... pero para ella no debió ser lo suficiente o lo nuestro era demasiado difícil... desde entonces no hemos podido estar otra vez juntos... y ya ha pasado tiempo de aquello...


Nos vemos pronto chic@s! Besos.

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